jueves, 12 de mayo de 2016

Oportunidades Inclusivas en Educación Superior





La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declara que la educación es un derecho humano fundamental que permite ejercitar todos los demás derechos, promoviendo la libertad y autonomía personal y generando importantes beneficios para el desarrollo de cada persona. Particularmente a nivel de estudios superiores, en la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior, artículo 1 se expone que el espacio para formación superior debe “propiciar el aprendizaje permanente, brindando una óptima gama de opciones y la posibilidad de entrar y salir fácilmente del sistema, así como oportunidades de realización individual y movilidad social con el fin de formar ciudadanos que participen activamente en la sociedad” (Unesco, 1998; 22). Por consiguiente, todas las personas tienen el derecho de acceder a la educación superior, a contar con material especial y soluciones educativas para superar las barreras de acceso y mantención en la educación.
Al respecto, es menester de los países adscritos a la UNESCO cumplir con lo expuesto en la Conferencia Mundial sobre educación Superior, y la mejor manera – a mi juicio –  es apuntar hacia una educación de tipo inclusiva, orientado a proporcionar respuestas apropiadas a la diversidad de características y necesidades educativo formativas de los estudiantes (Moriña, 2004). Bajo este contexto, en Chile se han desarrollado las siguientes acciones: en primer lugar, la creación de la Red de Educación Superior Inclusiva (RESI), cuyo objetivo es articular una red de trabajo que fortalezca el desarrollo de la educación superior incluyendo a personas con discapacidad, además de producir conocimientos que optimicen la integración e inclusión en los distintos niveles y modalidades educativas; en segundo lugar Encuentros Regionales de Educación Superior Inclusiva, en los que participan diferentes instituciones del país que buscan fortalecer la inclusión y atención a la diversidad; y en tercer lugar, Plan de Continuidad para estudiantes con Discapacidad en Educación Superior, dirigido a estudiantes con discapacidad auditiva y física (Senadis, s.f). Finalmente, el último avance en materia de inclusión corresponde a la publicación de una especie de manual titulado “En el camino a la educación superior en Chile”, en el año 2014, donde se entregan fundamentos y adecuaciones curriculares para estudiantes con discapacidad sensorial o motora.
Como se ha expuesto en los párrafos anteriores, el sistema educativo en Chile está comenzando a contemplar la diversidad en sus aulas. No obstante, la mayoría de las acciones que se han desarrollado apuntan a incluir a personas con dificultades más bien de tipo sensorial o motora, y a que estas tengan acceso a la educación, no así a necesidades educativas especiales o personas con alguna condición diferente, como es el caso del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), ni tampoco a las adecuaciones necesarias para la integración e inclusión de estas personas al sistema regular de educación superior.
Las personas con TEA, tienen grandes dificultades en aspectos que influyen en su calidad de vida, como la interacción social con otras personas, la comunicación de ideas y sentimientos y la comprensión de estados mentales, es decir, la comprensión de lo que los demás sienten o piensan (National Research Council, 2001). Por este motivo, los conflictos a los que se enfrentan en un contexto social, como el de la universidad o instituto profesional, son principalmente con sus compañeros y docentes, por ejemplo, dificultades para encontrar un grupo de trabajo, o aislamiento a la hora de los almuerzos, entre otros. Además de homogeneidad en la entrega de contenidos y la evaluación de estos, sin considerar las diferencias que pueden existir en todo el estudiantado.
Por lo tanto, las oportunidades de educación para niños, jóvenes y adultos dentro del espectro del Autismo son escasas, y constituye uno de los principales temores y preocupaciones en sus padres. En este ámbito, se encuentran diferentes dificultades a lo largo del ciclo escolar de estas personas, mientras que para la educación básica y media el acceso a la escolarización regular o con proyecto de integración es muy difícil, debido a los pocos cupos que entrega el gobierno por subvención; en estudios superiores, se enfrentan nuevas barreras, las limitaciones sociales y la falta de adecuaciones curriculares y manejo de estilos de aprendizaje por parte de los docentes del establecimiento educacional. Por tanto, en la educación superior el problema no será que no quieren aceptar a mi hijo por su diagnóstico o condición, sino, serán estas barreras sociales las que impedirán que el proceso educativo sea como tiene que ser.
 Dado lo anterior, es necesario que las entidades educacionales en estudios superiores, ya sea institutos o universidades, públicas y privadas, no solo adecuen su infraestructura para un mayor acceso a personas con discapacidad, sino también consideren otras condiciones y diferencias en todo su alumnado, aquellos que tienen necesidades educativas especiales, como Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA), Trastornos por Déficit de Atención (TDA), Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), y por supuesto Trastornos Motores y Sensoriales. Para lograr esto, es necesario que se realicen constantemente campañas de concientización sobre la diversidad en la comunidad universitaria, que se entreguen conocimientos y capacitaciones a los docentes sobre estilos de aprendizaje, y la inclusión de modelos educativos flexibles que atienden a la diversidad como el Diseño Universal de Aprendizaje (DUA). Posteriormente así, los estudiantes con discapacidad o condiciones diferentes, podrán tener las mismas oportunidades que estudiantes sin discapacidad para desarrollar, en base a sus motivaciones e intereses, un proyecto de vida pleno y en condiciones de equidad.
Por: Daniela Fuentes Velásquez, interna Fonoaudiología Universidad de Valparaíso, Practica Profesional Apoyo Autismo Chile Epaa.


Referencias Bibliográficas
1.        Achiardi, C., Hojas, A. M., Lissi, M. R., Salinas, M., Vásquez, A, & Zuzulich, M. S.(2014). En el camino hacia la educación superior inclusiva en Chile. Santiago: Ediciones UC.

2.        CAST (2008). Universal design for learning guidelines version 1.0. Wakefield, MA: Author.

3.        Moriña, A. (2004). Teoría y práctica de la Educación Inclusiva. Málaga: Aljibe.

4.        National Research Council. (2001). Educating Children with Autism. Committee on Educational Interventions for Children with Autism. Division of Behavioral and Social Sciences and Education. Washington DC: National Academy Press.

5.        Senadis. (s.f.). Senadis. Obtenido de http://www.senadis.gob.cl/pag/118/571/educacion_superior

6.        UNESCO. (1998). Conferencia Mundial sobre la Educación Superior: La educación superior en el siglo XXI. Visión y acción., (pág. 22). París.

7.        UNESCO. (s.f.). UNESCO. Obtenido de http://www.unesco.org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/education-for-all/single-view/news/equal_right_equal_opportunity_inclusive_education_for_all/


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